Trucos para que los niños coman fruta

Que los niños coman fruta puede ser una lucha titánica que acaba por agotar hasta al padre más paciente. Los paladares infantiles y cómo se sienten atraídos por los alimentos más insanos es todo un misterio.

que los niños coman fruta

Las frutas y verduras deben ser la base de la alimentación de niños y adultos. Sus vitaminas y minerales son fundamentales para el correcto desarrollo de los órganos, huesos y músculos de nuestros hijos. Por eso, te damos una serie de trucos para conseguir que los niños coman fruta con más facilidad. Aquí van.

La imaginación al poder

Para los niños (también para los adultos pero en menor grado), todo entra por los ojos. Por eso, para conseguir que coman fruta tienes que presentársela de forma atractiva.

Sé creativo, presenta las frutas en brochetas, cortadas en pequeños trozos o creando combinaciones de colores y formas llamativas.

No te obsesiones

Si le das a tu hijo mil veces a probar las fresas y las rechaza, no te obsesiones. Quizás algo en su sabor o textura le resulta muy desagradable. ¡Pero hay mil frutas en el mercado!

Prueba con otras, y al final encontrarás una que le guste más que el resto.

¿Fruta? ¡Aquí no hay fruta!

Engañar a los pequeños con un buen fin es lícito. Si la guerra por comer fruta se hace insoportable, opta por esconderla.

Piensa que la fruta se puede comer y presentar de mil formas. Puedes hacer con ella helados, zumos, batidos, salsas, guisos, repostería… Introduce piezas de fruta en tus recetas. Verás cómo se la come sin saberlo.

Predica con el ejemplo

conseguir que los ninos coman fruta

Por mucho que te empeñes en que tu hijo coma fruta, no lo hará si tú no lo haces. Los niños aprenden fundamentalmente por mímesis, copiando lo que ven a su alrededor.

Por eso, es muy importante que prediques con el ejemplo. Si le das fruta para desayunar, cómela tú también. Ayudará mucho a que se acostumbre a comerla.

Involucra a los niños en la cocina

conseguir que los ninos coman fruta

Este truco no solo sirve para la fruta, sino para cualquier alimento. La mayoría de las veces, cuando oímos un «¡no me gustaaaaa!», se debe solamente a desconocimiento. El niño ve un alimento que no conoce y tiende a rechazarlo.

Involucrar a los pequeños en la cocina es fundamental. Empieza por el mercado. Enséñale los diferentes peces en la pescadería, todas las frutas de la frutería… hazle descubrir de dónde vienen las cosas que luego se encuentra en el plato.

Cocinar con ellos es otra forma de normalizar su relación con la comida. Y además, ayudarás a que desarrollen una relación de amor hacia la cocina y los alimentos.