Los errores que cometes al beber vino

Cuando se trata de vinos, a todos nos gusta hacernos pasar por expertos cuando en realidad no tenemos ni idea. Sin embargo, si quieres que la gente crea que eres un enólogo experto, no caigas en estos errores al beber vino que son mucho más comunes de lo que te imaginas.

Servir el vino a una temperatura inadecuada

¿Sirves el tinto a temperatura ambiente cuando hace 40 grados en verano? ¿O los vinos blancos tan fríos que causan sensibilidad dental? Lo estás haciendo fatal. Para poder disfrutar del vino como dios manda hay que beberlo a la temperatura adecuada, que cambia según el tipo de vino.

Más o menos casi todos los expertos están de acuerdo en que los blancos deben servirse más fríos que los tintos, a una temperatura de alrededor de unos 10 o 12 grados. Así que nada de sacarlos helados de la nevera y servirlos así.

Los vinos tintos se deben beber algo más calientes, pero tampoco mucho. La temperatura ideal oscila entre los 14 y los 18 grados.

Coger mal la copa

Puede parecerte una tontería, pero probablemente cojas mal la copa de vino al beber. Poner toda la mano en la copa es uno de los errores más comunes, porque lo único que vas a conseguir es calentar el vino rápidamente.

Lo correcto es coger la copa por el tallo, y no por el fuste. Puede ser más incómodo al principio, pero disfrutarás más del vino.

No pensar en lo que comes

Mucha gente bebe siempre el mismo tipo de vino, da igual lo que coman. Si lo haces, es uno de los errores al beber vino más habituales.

El vino y la comida están pensados para maridar. Si comes pescado o marisco, un vino blanco o espumoso irá bien. Para las carnes, los guisos y las comidas más de invierno, elige un vino tinto.