Foie gras o paté, aprende a distinguirlos

Se acercan las fiestas navideñas. Y en casi todas las mesas habrá foie gras o paté. Son alimentos que rara vez faltan en las celebraciones, pero la mayoría de la gente no conoce bien cuál es cuál. Te enseñamos a distinguirlos.

foie gras o pate

Lo primero que tiene que quedar claro es que foie gras y paté no son sinónimos. De hecho, estamos hablando de dos cosas completamente distintas.

El foie gras, que mucha gente llama simplemente foie, es un alimento de origen francés. En esa lengua el término significa «hígado graso». Y es que eso es precisamente lo que es el foie gras: el hígado, normalmente de un pato, que ha sido sobrealimentado. También se hace foie gras de oca y otras aves, pero el más común es el de pato.

Sin duda está delicioso, aunque muchos colectivos ecologistas se rebelan contra el consumo de este alimento porque consideran que los patos son maltratados y tratados de forma cruel para producir foie.

La legislación europea obliga a que el hígado pese al menos entre 350 y 500 gramos para que el alimento pueda ser denominado foie gras.

Este alimento está íntimamente relacionado con las celebraciones y las comidas festivas. Y aunque se consume sobre todo en países europeos, también lo están empezando a comer en países asiáticos o del Golfo.

El foie gras suele presentarse sin condimentos y comerse solo, con panes especiales, como los que lleven trozos de higo o uvas pasas y mermelada. Pero también se puede utilizar para cocinar carnes o verduras, dando mucho sabor y jugosidad a los platos. Incluso se puede pasar por la plancha y servirlo caliente.

Entre los principales beneficios del foie, nos encontramos con su aporte de vitamina A, ácido fólico y por supuesto hierro. Sin embargo, es uno de los alimentos más grasos que hay. Y sus grasas son saturadas y poco saludables. Por eso, es mejor disfrutarlo solo de vez en cuando, en las ocasiones especiales.

¿Y qué hay del paté? Puede parecernos parecido pero es un producto completamente diferente. Se trata de hígado, en este caso sobre todo de cerdo, mezclado con otras carnes y condimentado con pimienta y otras especias. Nada que ver, pues, con el foie gras.

El paté es un alimento mucho más popular y asequible, y se consume de forma cotidiana en muchos países, sobre todo con pan. A diferencia del foie gras, el paté no se utiliza para cocinar.

Al igual que el foie, el paté contiene vitamina A y hierro. Pero también es muy rico en grasas y al ser un preparado cárnico puede contener elementos cancerígenos si se abusa de él.