Comida congelada: verdades y mentiras

No pruebes a congelar las frutas y verduras en casa

Empecemos diciendo que las verduras y frutas congeladas que podemos encontrar en cualquier tienda de alimentación son igual de saludables que las frescas si no contienen salsas, rebozados o cualquier otro añadido.

Ahora bien, comprar una calabaza, cortarla en trozos y congelarla en casa no es muy buena idea.

Las frutas y verduras tienen un alto contenido en agua. Y esto las convierte en alimentos complicados de congelar. Cuando las descongelamos, su estructura puede haberse estropeado.

Pueden parecer acuosas, mostrar un color diferente y al masticarlas, mucho menos sabor o una textura poco agradable. Las patatas o la berenjena son dos de las verduras donde estos problemas se notan más.

Si las compramos ultra congeladas en el súper no nos enfrentaremos a estos problemas. Esto se debe a que las verduras son congeladas a temperaturas muy muy frías nada más recolectarse.

La potencia de los congeladores que tenemos en casa no es igual que la de los industriales. Y congelar las verduras en casa, ya sea crudas o cocinadas, no suele dar muy buen resultado.