Feliz (y sana) Navidad

Navidad es época de celebraciones. Los banquetes suelen estar llenos de carnes, pescados y dulces a los que no solemos resistirnos. Pero si quieres evitar un gran «Aaaaaargh!» cuando te subas a la báscula en enero, lo suyo es que las comidas sean un poco más saludables.

La buena noticia es que es posible comer sano en Navidad. O al menos, más sano de lo que lo hacemos en la mayoría de nuestras casas. El equipo de Qué Gourmet te trae una serie de ideas para mejorar tu alimentación estos días y evitar el ataque de pánico cuando las fiestas terminen.

¿Verduras en Navidad? ¡Es posible!!!

Cuando pensamos en los menús navideños, se nos vienen a la cabeza los langostinos, el cordero, el cochinillo, el pavo, el besugo… Pero, ¿qué hay de las verduras? Te sorprenderá saber que también tienen hueco en la mesa.

Las coles de Bruselas: son una de las verduras por excelencia en las mesas navideñas, sobre todo en Reino Unido. Las coles de Bruselas son un alimento delicioso y muy nutritivo (cada una de estas pequeñas coles tiene más vitamina C que una naranja), que acompañará a la perfección a tu pavo o cochinillo al horno.

El cocinero Jamie Oliver las hace con manzana, salsa Worcestershire, cebolla y trocitos de salchicha. Las llama «las mejores coles de Bruselas de la historia». Aquí te dejamos su receta para que la pruebes. ¡Es fácil y está para chuparse los dedos!

La lombarda: otra verdura muy navideña que hará una guarnición mucho más saludable que las típicas patatas al horno es la lombarda. La clásica receta de Navidad que se come en muchos países lleva canela, manzana y mantequilla y hace que comer lombarda sea todo un placer. Aquí os dejamos una receta y aquí otra de lombarda con pasas y piñones que también es perfecta para comer sano en Navidad.

Los guisantes también te servirán: ponlos en la mesa con un buen puré de patatas casero para acompañar tu guiso y hasta los niños comerán verdura.

Sopas y cremas de verduras como primer plato

Servir mil y un canapés y entrantes en la mesa de Navidad está muy extendido: langostinos, paté, jamón, gulas, y un largo etcétera suelen ser la elección de muchos antes del plato principal de carne o pescado.

Pero si quieres comer sano en Navidad, puedes optar por sustituir esta mezcolanza de alimentos (con los que nos ponemos morados antes de empezar) por un primer plato saludable.

La sopa de cebolla a la francesa, con bien de queso gratinado, es un primer plato perfecto para cantar villancicos, bajo en grasa y lleno de nutrientes.

También puedes probar cualquier crema de verduras, especialmente la de calabaza, que queda deliciosa y encaja muy bien en las mesas festivas.

¡Ah, y no olvides las lentejas en Nochevieja! Esta tradición es muy típica en Italia, donde tiene más o menos el significado de las 12 uvas que comemos en España: se cree que con las lentejas atraemos la buena suerte para el año que comienza. Apúntate a esta tradición que además de sabrosa es de lo más saludable.

Ojo con los postres

Para la mayoría de nosotros, la perdición en Navidad llega con los postres. Bombones, turrones, mazapanes, polvorones, roscos de vino, panettone, pudding…

Son muchos los dulces que se toman en esta época del año. Y la mayoría viene cargadito de calorías. Prueba a sustituirlos por otros algo más ligeros. Las peras al vino, el arroz con leche, macedonia, sorbete de limón… Aquí os dejamos un enlace con algunas opciones de postres que no volverán loca a la báscula.