El café descafeinado y otros alimentos que no son lo que parecen

¿Cuántas veces nos dan gato por liebre al llenar la cesta de la compra? Si te crees más listo que nadie, te vas a llevar una sorpresa. Porque muchos alimentos que compras no son lo que parecen.

¿Sabías que el café descafeinado no existe? ¿O cual es el color real del salmón o las zanahorias? ¿Sabías que las yemas de los huevos se tiñen artificialmente? ¿O que la leche sin lactosa es en realidad leche con lactosa?

Muchas más veces de las que imaginas, estás llenando la cesta de la compra con alimentos que no son lo que parecen.

La lista es larga y sobre todo sorprendente. No imaginas cómo nos pueden llegar a engañar al hacer la compra. Estos son algunos de los timos mejor escondidos, hasta ahora.

Alimentos que no son lo que parecen: el café descafeinado

Si te decimos que el café descafeinado no existe, te estamos diciendo la verdad. Aunque te cueste creerlo, lo cierto es que el café descafeinado sí tiene cafeína.

La cafeína es una sustancia que de forma natural se encuentra en los granos de café. Las técnicas para extraerla se conocen desde principios del siglo XX, y son varias. Aunque todas son distintas, todas se parecen. Consisten básicamente en humedecer los granos de café y después ayudar a que la cafeína se evapore, de forma más o menos natural.

Sin embargo, el resultado nunca es un café 100% libre de cafeína. Todos los cafés descafeinados contienen todavía algo de este excitante, aunque en mucha menor medida que el café normal.

Si estás buscando un café para tomar por las tardes y que no te quite el sueño, elige siempre un descafeinado, pero ten presente que la publicidad que viene en el paquete no es del todo cierta, porque siempre quedará algo de cafeína.